DatRD un buscador de informaciones nacido en el ITLA


La Tecnología de la Información y la Comunicación (TIC) evoluciona constantemente, al punto de que no existe forma alguna de que se suba data a la web y sea totalmente confidencial. Los hackers lo han demostrado.

Para evitar escándalos como los de Wikileaks o ataques cibernéticos al Pentágono, algunas entidades como el Banco Mundial o el gobierno británico han optado por “OpenData” (datos abiertos), una herramienta que permite al usuario común tener acceso a todas las informaciones de los organismos públicos, exceptuando los que violen el derecho personal o la soberanía.

Arturo Ruiz, especialista en la materia, entiende que pese a esa realidad, todavía pensar en datos abiertos en República Dominicana tiene preludios de utopía porque, a su juicio, si no se hace por ley, ninguna institución pública expondrá las acciones de sus procesos financieros.

Sin embargo, parece que esa idea de transparencia no está tan lejos como se piensa. El Ministerio de Educación sirvió como modelo para que un grupo de jóvenes programadores crearan aplicaciones virtuales donde el dato abierto se manifiesta en su máxima expresión.

Se trata de un concurso encabezado por la Fundación Taigüey, Educación, la Oficina Nacional de Estadísticas, la Oficina Presidencial de TIC, Ética Gubernamental y el Instituto Tecnológico de Las Américas, donde premiaron tres propuestas con 2,000, 750 y 250 dólares en el primer, segundo y tercer lugar, respectivamente.

Aunque participaron representantes de diferentes universidades privadas, los tres proyectos ganadores fueron del ITLA. El equipo Batleforce se llevó los US$2000 y estuvo integrado por Edwin Vasquez, Andres Castro, Sergio Encarnación, Elvidami González, Expedito Tejada, Julio Sosa, Harim Tejada y Oliver Fermín.

Estos jóvenes desarrollaron la aplicación “DatRD: información educativa al alcance de un clic”, un buscador de informaciones que presenta gráficas, estadísticas y permite hacer comparaciones de la manera más sencilla posible para el usuario.

Además de recibir el premio en metálico durante la presentación de la investigación en la Universidad APEC, las tres plataformas ganadoras serán perfeccionadas por expertos para que sean mercadeables y puedan generar la inversión que se hizo para crearlas.

Amparo Arango, especialista en TIC, explicó que la idea fue facilitarle datos internos de Educación a los concursantes, con previa autorización gubernamental, con el fin de que crearan una aplicación donde se pudieran ver, comparar y medir las informaciones, sin necesidad de mediar con las oficinas de libre acceso a la información.

“La idea es que las personas puedan hurgar los datos de las instituciones de forma más rápida, más práctica y con mayores detalles. Con open data hay mucho más transparencia y las personas tienen pleno conocimiento de lo que se hace con el dinero estatal”, argumentó Yacine Khelladi, presidente de la Fundación Taigüey.

Con la investigación se lograron poner en relieve algunas debilidades que presenta Educación para poder ejecutar un plan de datos abiertos. Por ejemplo: mejor la plataforma tecnológica, datos más precisos e informaciones actualizadas.

Para evitar ataques de cibernautas o cualquier delito electrónico, se creará una plataforma individual donde se subirán los datos de las instituciones públicas y con eso evitarían, además de hackeos, que las plataformas gubernamentales se sobre carguen.

Khelladi precisa que los costos para utilizar datos abiertos son mínimos, solo bastaría con la disposición gubernamental, tal y como refiere Arturo Ruiz cuando dice “Si no hay total transparencia en la rendición de cuentas, dudo que sin ley se espere eso de los funcionarios”.

¿Por qué hay retrancas?

El consultor en TIC, Darío Martínez, afirma que sería lo ideal que se llegue a datos abiertos, pero considera que la situación local está muy fragmentada y se requiere organización de lo actual para pensar en un futuro.

“Es una iniciativa muy favorable para los ciudadanos, pero dudo que se implemente (…) desde hace mucho tiempo se planteó el igob (gobierno electrónico) y nunca se ha logrado por el desorden que hay en las instituciones públicas”, señaló.

Reconoce que se han dado avances en plataformas e infraestructuras tecnológicas, “pero estamos lejos de una integración de los sistemas de gobierno que haga posible una implementación como open data”.

Mencionó el sistema *462, una  herramienta que se dispuso para que los ciudadanos pudieran llamar gratuitamente a las instituciones del Estado o emergencias. Si marcas en la actualidad una grabadora repite “los sentimos, todos los circuitos están ocupados”.

El especialista no avista ninguna institución que pueda asumir ese proyecto, y de asumirse, no se podría realizar en un solo ciclo de gobierno, lo que hace todavía más difícil tener datos abiertos por la falta de contuidad a los programas de gestión entre funcionarios.

Via:Audienciaelectronica

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