El Watch OS y los Bugs encontrados tras su primera actualización para el Apple Watch 


El pasado martes, Apple lanzaba la primera actualización del Apple Watch: Watch OS 1.0.1. Un software que aspiraba a mejorar el rendimiento general del primer wearable de la compañía. Tras haberlo instalado desde el primer momento en que estuvo disponible, puedo decir que cumple con lo prometido.
La fluidez y rapidez han mejorado de forma notable en la interfaz del Apple Watch. Algo de gran importancia en un dispositivo pensado para interacciones fugaces de apenas un puñado de segundos. Pero esta buena noticia se ha vuelto amarga con el paso de los días. 
Un sensor cardíaco con demasiadas lagunas

 

 

Apple ha enfocado su nuevo reloj como una herramienta muy poderosa de cuantificación deportiva y de actividad física. Mientras que otros productos como Fitbit están más enfocados a un público con necesidades deportivas más específicas, el Apple Watch aspira a convertirse en el primer cuantificador mainstream.
Un objetivo muy ambicioso para el que esta actualización no ayuda en absoluto. Algunos usuarios han comenzado a informar de la aparición de lagunas en los datos cardíacos recopilados por el Apple Watch. Al parecer, esta actualización está provocando que el reloj de Apple no registre los latidos cada 10 minutos cuando no estamos haciendo ejercicio.
La regularidad ha pasado de ser cada 10 minutos a varias horas en algunos casos
En algunos usuarios, pasa mucho más tiempo y llegando a darse casos de hasta 9 horas entre dato y dato. En mi caso puede verse cómo llega a haber huecos de hasta una hora, cuando antes de la actualización cumplía casi a rajatabla la frecuencia de 10 minutos. Eso sí, cuando activo la app de entrenamiento de actividad física, se registran los datos de forma constante y sin problemas.
Personalmente, a mí no me interesa tanto esta métrica, pero el enfado de personas que compraron el Apple Watch por sus capacidades deportivas y de medición cardíaca es más que comprensible. Hay un hilo en los foros de Apple que recopila los problemas de los usuarios con detalle.
¿Y si llegase a afectar a la batería?

  
El Apple Watch siempre superaba el día de autonomía con creces antes de la actualización

Desde el primer día de uso del Apple Watch, jamás he tenido que preocuparme por su batería. Sin importar cuántas horas lo llevaba puesto ni si había estado utilizando la app de entrenamiento. El reloj de Apple ha llegado a su cargador por la noche después de un día intenso con un 44% de batería más de una vez. Incluso ha habido días que he dormido con el Watch puesto, llegando su carga a alrededor del 20% a mediodía del día siguiente.

Mi confianza en la batería era plena. Las dudas de muchos usuarios acerca de su autonomía eran exageradas. Al menos, hasta el día que actualicé el Apple Watch a su versión 1.0.1. Desde entonces, he tenido un par de días con una reducción drástica de la batería. Ayer mismo fue el primer día en el que me avisó de que quería entrar en modo ahorro de energía (es decir, había llegado al 10% de su carga).
El uso que le he dado al Watch no ha cambiado estos días. Lo cual lleva a que sospeche si la actualización habrá tenido algo que ver. No he encontrado ninguna discusión en los foros de Apple acerca del tema y puede que sea precipitado echarle la culpa a la nueva versión del sistema operativo. Sin embargo, uno no puede evitar plantearse que esto pueda suceder en el futuro.
Con una integración en plataformas tan interesantes como el pago móvil, la salud, la domótica y quién sabe cuál más vendrá en el futuro, las consecuencias de una actualización con problemas de batería se agravan. Ya no se trata de no poder hablar por teléfono, sino de no poder pagar en el supermercado o entrar en casa. Si Apple quiere que nos olvidemos de verdad de las llaves o de la cartera para siempre, las dudas deberán desaparecer para siempre.
Nueva era de actualizaciones, con los errores de siempre

  
Watch OS 1.0.1 Los usuarios de iOS aún tenemos en la cabeza el batacazo de iOS 8.0.1. Aquella que inutilizaba Touch ID y la conectividad celular de los nuevos iPhone 6 y 6 Plus. Apple apenas tardó una hora en retirarla y otras 24 en lanzar iOS 8.0.2 solucionando el error, pero el daño ya estaba hecho.

Se tarda mucho en ganarse la confianza de los usuarios, pero un suspiro en perderla. En un dispositivo tan personal como el Apple Watch, esta confianza es extremadamente frágil. La tolerancia de los usuarios con actualizaciones que empañen la experiencia va a ser muy inferior a lo que hemos visto hasta ahora.
Apple tenía en su mano hacer borrón y cuenta nueva con el Apple Watch. Y parece que es una oportunidad que ha echado a perder. Pueden encontrarse multitud de razones para estos errores: es un dispositivo totalmente nuevo, Apple nunca había comercializado un producto de esta forma e incluso le podemos echar la culpa a las nuevas tecnologías que incorpora. Pero sonarían a excusa.
A pesar de que estoy contento con Yosemite (ningún problema desde que instalé el sistema desde cero el año pasado) y con iOS 8 tras su reciente pulido, muchos usuarios quieren que se confirmen los rumores e iOS 9 y OS X 10.11 pisen el freno y se centren en mejorar su estabilidad. Esperemos que Watch OS también entre en esos mismos planes.

Vía: Applesfera 

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