Nuevo LG Optimus F7


20130228_124843-660x350

La familia Optimus creció en la previa a este MWC. Se trata de equipos que apuntan a llevar LTE a personas que no tienen el dinero para comprar un equipo absurdamente caro, y que se encarnan en el Optimus F5 — del que hablé antes — y en el Optimus F7, aparato mejor posicionado en la escala de la gama media, y que intenta acercar prestaciones bastante más avanzadas al público que busca acceder a un conjunto equilibrado de prestaciones versus precio.

A Primera Vista, el Optimus F7 es un aparato ligeramente más grande que el Optimus F5, con un look muy plástico que rescata lo que el resto de los aparatos de la compañía entrega en su diseño. Su apariencia es limpia y tiene identidad, integrando además en el panel trasero un estampado 3D que recuerda al del Nexus 4 con pequeños puntos que brillan según se les enfrente a una luz. Eso, por supuesto, es un detalle que lo destaca de su competencia y le otorga un halo de distinción.

Es liviano para su tamaño, el que no es precisamente pequeño considerando que tiene una pantalla de 4.7 pulgadas IPS HD que ofrece excelentes colores y definición destacable.

Tal como en el LG Optimus F5, el F7 muestra una serie de adiciones a Optimus UI que mejoran bastante la experiencia de uso. Sí, sigue pareciéndome fea e infantil, pero por pequeños cambios se comienza y eso siempre se agradece. Además, ambos modelos integran características de software que antes eran patrimonio de la gama alta como multitarea basada en transparencias, zoom a videos corriendo en tiempo real y hasta QuickMemo. Bien ahí.

Su rendimiento de hardware es el que uno esperaría de un teléfono doble núcleo con procesador de 1.5 GHz y 2 GB de RAM. Todo va perfecto, tanto en gráficos como en velocidad y consistencia del sistema en general. Esta configuración es más que destacable, acercándonos de gran manera a prestaciones avanzadas y permitiendo que especificaciones como estas comiencen a ser pan de cada día, lo que va en directo beneficio de quienes quieran saltar al buque de Android por un precio decente y sin tener que conformarse con lo que le tocó en cuanto a experiencia.

El equipo corre Android 4.1.2 Jelly Bean, y se ha prometido una pronta actualización a 4.2… ¿Debemos confiar? Bueno, tienes razones para pensar que esta actualización podría tardar una vida y media en llegar, pero en LG están comprometidos a mejorar esos plazos para lograr que sus clientes tengan acceso a lo último en un tiempo prudente.

La cámara fue un punto que no pude probar en propiedad. Al menos este modelo integra una de 8 MP con flash LED, lo que debería ser el reciclaje de los sensores usados el año pasado. Si es así, sólo podemos esperar que los resultados en video y fotografía sean muy buenos.

Para un equipo LTE, la batería es un tema sensible. Por lo mismo, se agradece que el nuevo aparato tenga una batería de 2540 mAh que debería ayudar a que los usuarios tengan un buen pasar durante todo el día.

Tocará esperar hasta Q2 de este año para comenzar a verlos en catálogos de compañías que preparan el despliegue de sus redes LTE a nivel mundial. No esperamos versiones sin 4G, porque hacer eso sería — simplemente — restar a este aparato de su alma, de su motivo de ser. Considerando lo bien que anda y su rendimiento en Quadrant, tengo algún temor respecto al precio que puedan otorgarle a este teléfono tanto el fabricante como el operador… Podría ser algo alto.

No es ninguna novedad decir que 2013 es el año de LTE. Así parece entenderlo LG, y se prepara para atacar mercados que anteriormente había ignorado al reservar características sólo para sus gama alta. Con esto, la surcoreana comienza a ayudar a esta añorada masificación que tanto el público como las operadoras y muchos gobiernos están esperando — y presionando — para conseguir.

Via:Wayerless

Previous Visa, Mastercard y Telefónicas: en guerra por pagos móviles
Next ¿Cómo funcionan las búsquedas de Google?